BLOK. Todo en uno. La síntesis de la exploración.

Bien es sabido que existe una delgada línea entre el arte y el diseño que se viene discutiendo de manera exhaustiva desde la revolución industrial. Fernando Guijar, entusiasta de tal debate por hallarse él mismo en ese filo, y explorador incansable de esa frontera, presenta la muestra ‘Blok’, un indudable guiño a las reflexiones de los movimientos de las vanguardias a lo largo de la historia del arte. Existe en su investigación todo un proceso que hibrida ambos conceptos, mezclándolos de tal manera que su trabajo se convierte en el mestizaje perfecto, o en la respuesta plástica resultante de interpolar lo que, probablemente, para él sea un todo.

Los conceptos que emulsionan estos dos terrenos son la creatividad y la búsqueda de la coherencia estética o de la belleza y también, por qué no, la democratización del arte como concepto subyacente de sus reflexiones. Una suerte de elementos estéticos preestablecidos, diseñados por el artista, que sintetizan formas tridimensionales en línea –tales como lámparas, elementos industriales o elementos naturales y orgánicos como plantas– que relacionados entre sí, siempre darán como resultado un objeto de exhuberante formalismo estético y gran belleza plástica. Aunque no olvidemos que Guijar no busca con ellos sólo la competencia estética sino dar respuesta a esa parte de su curiosidad en la que elementos comunes se convierten en extraordinarios, o dicho de otro modo, elementos cotidianos se elevan a la categoría de arte. El campo de creación en el que se mueve es tremendamente instalativo y nos despierta, evidentemente, una aparente referencia procesual a una parte del trabajo de Dubuffet, cuando a principios de los cincuenta comenzó a dotar de tridimensionalidad las piezas acuñando el término assemblage. A pesar de que los restos pictóricos fruto de su investigación plástica quedan también totalmente retratados en el proceso, los materiales como el metacrilato, las técnicas como el transfer y los silueteados o stencils que aparecen en las composiciones, nos dejan claro que en el trabajo de Guijar lo instalativo y la pintura expandida forman parte de un todo.

BLOK: DE ZERO A BAUHAUS

Fernando Guijar parece homenajear a los pioneros del modernismo, del Arts & Crafts o de la Bauhaus, recordándonos los momentos de la historia donde los artistas se hibridaban entre artesanos y decoradores. Gracias a ellos, ahora, los motivos artesanales y ornamentales se convierten realmente en el motivo principal de la obra. Es por ello que evocan reminiscencias de un corte intelectual, que ya no tanto espiritual, heredadas de las vanguardias y sus pioneros rusos, e incluso a parte de los herederos del movimiento Zero.

Textos:  Noemí Méndez

BLOK

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Todo en uno. La síntesis de la exploración

Bien es sabido que existe una delgada línea entre el arte y el diseño que se viene discutiendo de manera exhaustiva desde la revolución industrial. Fernando Guijar, entusiasta de tal debate por hallarse él mismo en ese filo, y explorador incansable de esa frontera, presenta la muestra ‘Blok’, un indudable guiño a las reflexiones de los movimientos de las vanguardias a lo largo de la historia del arte. Existe en su investigación todo un proceso que hibrida ambos conceptos, mezclándolos de tal manera que su trabajo se convierte en el mestizaje perfecto, o en la respuesta plástica resultante de interpolar lo que, probablemente, para él sea un todo.

Los conceptos que emulsionan estos dos terrenos son la creatividad y la búsqueda de la coherencia estética o de la belleza y también, por qué no, la democratización del arte como concepto subyacente de sus reflexiones. Una suerte de elementos estéticos preestablecidos, diseñados por el artista, que sintetizan formas tridimensionales en línea –tales como lámparas, elementos industriales o elementos naturales y orgánicos como plantas– que relacionados entre sí, siempre darán como resultado un objeto de exhuberante formalismo estético y gran belleza plástica. Aunque no olvidemos que Guijar no busca con ellos sólo la competencia estética sino dar respuesta a esa parte de su curiosidad en la que elementos comunes se convierten en extraordinarios, o dicho de otro modo, elementos cotidianos se elevan a la categoría de arte. El campo de creación en el que se mueve es tremendamente instalativo y nos despierta, evidentemente, una aparente referencia procesual a una parte del trabajo de Dubuffet, cuando a principios de los cincuenta comenzó a dotar de tridimensionalidad las piezas acuñando el término assemblage. A pesar de que los restos pictóricos fruto de su investigación plástica quedan también totalmente retratados en el proceso, los materiales como el metacrilato, las técnicas como el transfer y los silueteados o stencils que aparecen en las composiciones, nos dejan claro que en el trabajo de Guijar lo instalativo y la pintura expandida forman parte de un todo.